Puerto Nariño Amazonas Colombia - Fotografía Alvaro Galindo ©
La Otra Mirada
Un lugar cambia cuando cambiamos de óptica.
Basta con ganar unos metros de altura para que el lugar deje de ser el mismo. Lo que desde el suelo era una calle, desde arriba es un patrón.
Lo que era una fachada, ahora es apenas una línea, un punto de algo mucho más grande.
Hay cosas que solo se entienden desde arriba: cómo se conecta un techo con el siguiente,
cómo se acomoda el desorden cuando se mira desde suficiente distancia.
Desde el suelo vemos partes.
Desde arriba hay bellas texturas que nadie nota al pasar, formas que solo existen vistas en conjunto,
posibilidades que ni siquiera sabíamos que estaban ahí.
Quizás por eso me gusta tanto ver desde lo alto: no reemplaza lo visto, lo completa.
Es el lugar diciendo algo que desde abajo nunca se alcanza a escuchar.

